7 Razones para irte de voluntariado

IMG_5703

 

¿Que nos gusta de viajar? ¿Que nos gusta en ayudar al otro?

Este post va dedicado a buscarle siempre lo positivo a cualquier situación y que mejor positivismo que generar un cambio mediante “Voluntario Global”. La idea de explorar sitios diferentes y conocer nuevas culturas, la gratificación de generar un impacto en la vida de alguien… Para mi es una invitación a la que asistiría sin duda alguna.

1) “Atrévete a ser parte de un cambio real en el mundo” Siempre nos quejamos sobre los problemas ¡Pero no hacemos nada al respecto! Diferénciate trabajando en pro al cambio positivo de una comunidad.

2) “El conocimiento es poder” Conocer a fondo sobre los temas y situaciones actuales en distintos países, especialmente Latinoamérica.

3) “Atrévete a salir de tu zona de confort” Tener  la posibilidad de vivir una experiencia totalmente diferente en estas vacaciones.

4) “De la experiencia nacen las fortalezas” Sumar este tipo de experiencias a tu currículum laboral no suena tan mal ¿cierto?

5) “Ayundado a otros nos ayudamos a nosotros mismos” Se parte de la solución a una problemática y aprende las lecciones de esa hermosa vivencia.

6) “Crea liderazgo e independencia” Hay alguna mejor manera de desafiarte a ti mismo que tomando iniciativa en un ambiente diferente con personas que quieren aportar lo mismo que tú. (No lo creo)

7) “Crear anécdotas y generar gratos recuerdos” Un voluntariado es una experiencia única en donde puedes combinar el turismo consciente generando real impacto social a tu alrededor y llevándote maravillosos recuerdos a tu hogar.

¡Un bonus! Puedes tomar tu voluntariado con algún amigo; nada dice “amistad eterna” como un viaje. Atrévanse a unirse a la aventura, atrévanse a generar impacto, atrévanse a diferenciarse y quien sabe si el día de mañana puedan crear cambios en su comunidad.

¡Anímate a ser parte de la cambio!

 

AIESEC desde adentro; una nueva filosofía

 

Cuando sentimos pasión por algo nos llevamos más allá de lo cómodo, queremos explorar e indagar en torno a aquello que nos está moviendo el suelo; asi que el día de hoy he decidido emprender una búsqueda interna haciendo viajes externos para conocer sobre AIESEC y su esencia real,  por ello debemos conocer a quienes lo componen, al fin y al cabo, somos una organización que no estaría de pie sin sus integrantes.

Beli Urrea, actual LCP (Presidenta del Comite Local de Santiago) es uno de los miembros más antiguos de AIESEC Chile, quien no solo me ha conmovido a mi si no a todos quienes la han conocido, por su entusiasmo y carisma tan contagioso. Mientras charlábamos sobre la vida y otros misterios, le pregunté sobre su experiencia AIESECa y la razón principal de ¿por que quiso entrar en AIESEC? Y su respuesta fue la más elocuente y la más real; “¡entré por lo motivos equivocados!” Entre risas me dijo, “Yo quería entrar porque pensaba solo en conocer extranjeros y siempre me ha gustado las culturas, así que dije, extranjeros y ambiente multicultural, ¿por que no?”

Como todo en esta vida, el destino jala de los hilos y nosotros nos movemos, la experiencia de Beli fue bastante intensa; paso de ser una newbie o nueva a tomar cargos que no le correspondían según su criterio  pero aun así Beli decidió seguir con el reto y aceptar las responsabilidades que se le iban dando. Luego de un tiempo transcurrido seguía sin saber exactamente cual era su misión en esta organización tan multifacética.

Durante un periodo de cambio de roles, Beli postulo para un cargo en un área especifica pero nuevamente, aceptó el reto no por convicción si no, y cito; “porque yo creía que podía hacerlo mejor”  Y el destino volvió a jugar sus cartas; entre subidas y bajadas en su vida personal y su vida AIESECa, Beli comenta que “Esta organización no es solo paz mundial, es descubrirse a sí mismo” y finalmente entendió el sentido real de AIESEC, porque más allá de trabajar por un bien común esta organización te regala la oportunidad de descubrirte de que explores como yo ahora y digas, quiero hacer esto y nada me lo va a impedir ¿por que? porque se que me basto y se que soy suficiente.

Como Beli, muchas veces debemos cometer ciertos errores para descubrir nuestra verdadera meta, años después de recorrido, hoy mi amiga me dice que su perspectiva dió un giro de 360 grados y concordamos en que tenemos que perdernos de a ratos para encontrarnos verdaderamente. Los mantras de Beli son sencillos y son filosofías de vida:

  • Creer en tí mismo verdaderamente, no por lo que sepas o no hacer si no por tu valor como persona
  • Crear inspiración en otros no tiene precio
  • Ser distinto es simplemente ¡ser distinto! no es malo ni es bueno.
  • El único mal líder es aquel que no toma decisiones

AIESEC da una sensación de hermandad que nos permite crear lazos y reflexionar sobre ti, sobre tus propósitos y tus metas, sin importar cuales sean. Soy fiel creyente que trabajando en la relacion con nosotros tus relaciones en la vida mejorarán, AIESEC nos recuerda la importancia de ello fomentando el apoyo y el cariño constante, recordándonos el valor de las personas en nuestra vida, por ejemplo, Beli ha cambiado el sentido de sus pensamientos y ha trabajado en una de sus relaciones mas importantes, con sus padres. Ese tipo de regalos son los que dejan legados en el mundo, creando mejores personas cambiando una pensamiento a la vez.

Beli descubrió su propósito el cual se basa en crear verdadero liderazgo en las personas, que las personas tenga fé en si mismas y puedan alcanzar lo que se propongan; a mi parecer lo ha logrado. AIESEC te da propósito, es un espacio donde te puedes permitir estar cómodo siendo tu mismo sin caer en la comodidad de no cambiar, es un pequeño hogar que tu decides cuanto cariño darle.

Sin propósito no hay motivación, sin motivación no hay metas claras, no hay felicidad

 

Valorando la vida desde otras perspectivas

Cuando llegué a AIESEC comencé a confiar en la humanidad, reforcé muchos de los valores que me fueron inculcados desde mi niñez, y si bien ya amaba la vida en ese entonces, después de conocer esta hermosa ONG comencé a valorar mi existencia desde otras perspectivas.

La gente suele utilizar distintos motivos para aferrarse a la vida, una de las causas que más me motivan a seguir adelante es la esperanza de un mundo mejor, aquella que muchas personas tratan de redargüir con comentarios pesimistas y fatalistas, personas que, optan por ser parte de la masa y ver como se cae el mundo a pedazos sin intentar hacer algo siquiera por detenerlo. Yo fui una de ellos… Yo creía que el mundo no tenía remedio, que solo quedaba vivir el día a día sin pensar en el pasado ni preocuparse del futuro. Frases como <<vive el ahora, el ayer ya pasó y el mañana aún no llega>> tienen mucho sentido si de disfrutar los momentos que la vida nos regala estamos hablando; sin embargo, esta no aplica para todo.

🌍

Para el mundo es imprescindible el pasado. Recuerdo que hace unos años en reiteradas ocasiones me quejé por mi asignatura de historia: <<¡Qué aburrido! No me interesa saber algo que ya pasó>> decía yo, sin embargo, hoy le encuentro un gran sentido… Para la historia el pasado tiene mucho valor, este tiene notables influencias en el presente, en todo lo que somos y conocemos, al igual que en el futuro influye todo lo que hacemos hoy. Si no tuviésemos en cuenta nuestro pasado, ¿cómo aprenderíamos de nuestros errores?, ¿cómo podríamos evitar tropezar con la misma piedra si no recordamos cómo era o dónde se encontraba? Lo mismo pasa con el mundo, la historia recopila y registra sucesos del pasado que pasan a formar parte de ella, algunos positivos; otros no tanto.

📚

Recién a los 19 años vine a darme cuenta del importante rol que cumple el pasado en nuestras vidas, el mejor ejemplo al aprender esto fue el origen de la organización: la cual nace tres años después de la ONU siendo actualmente reconocida por la misma. AIESEC es fundada en el año 1948 tras la Segunda Guerra Mundial con la idea de que tal suceso pudo haberse evitado si hubiese habido un mayor entendimiento entre culturas. Actualmente esperamos que hechos como aquel no se vuelvan a repetir y adoptamos acciones con la finalidad de evitarlo. La misión y visión de la organización están enfocadas en la paz y el pleno desarrollo del potencial humano fomentando la interculturalidad, el liderazgo y el emprendimiento en los jóvenes. Aquí es donde cobra importancia el futuro, porque si bien, aún no llega; llegará, y quizá nosotros no estaremos ahí para presenciarlo, pero, probablemente nuestros seres queridos sí; nuestros hijos, nietos, sobrinos, amigos o conocidos: ellos heredarán el futuro que nosotros estamos forjando ahora en el presente. En AIESEC creemos en que nosotros podemos hacer la diferencia; nosotros podemos cambiar el mundo y dar el ejemplo a las futuras generaciones. La gente se queja de que el mundo “está malo” pero, ¿realmente hacen algo para cambiarlo? Comprendo a muchos cuando dicen que las buenas acciones de una sola persona no se notarán entre tantas otras negativas, yo también creía que las acciones que pudiese realizar con la esperanza de cambiar el mundo serían insignificantes, esto en comparación a la maldad que veía inserta en el, muchas veces me sentí pequeña, indefensa e incapaz de cambiar el mundo, porque según yo, el mundo estaba perdido, pero no, el mundo no está perdido, nosotros lo estamos si creemos que ya no hay nada que podamos hacer por el, porque una pequeña acción sí hace la diferencia, sí genera un impacto y sí pueden divisarse los resultados, quizá no sea medible de forma instantánea, pero, podemos hacer grandes cambios con pequeñas acciones.

🙌

Nosotros hacemos la historia, somos parte de ella y aún podemos confiar en la humanidad. Si somos capaces de cambiar nuestra visión, ¿por qué no podríamos cambiar el mundo? Nosotros podemos hacer todo eso, y mucho más.

#AIESEC

Andrea Ampai
Miembro de AIESEC en Chile

Mi historia como Voluntario Global

Así que, estoy en Brasil.

Todo comenzó algunos meses atrás, cuando recibí un mensaje de una amiga que fue
llamada a una entrevista con el director de AIESEC de mi ciudad. Ella sabía que estaba
interesado en viajar así que me dijo que aplicara y lo hice. AIESEC es una organización
internacional sin fines de lucro, cuya visión es: paz y el cumplimiento del potencial humano.

Me llamaron algunas semanas después y la entrevista estuvo bastante buena. Después de
eso, fui a mi casa y revisé los proyectos que tenían en la página web de la organización.
Estaba muy interesado en viajar a un país que no hablara español, de esa manera tendría
que usar mi inglés o aprender otro lenguaje para comunicarme. Y como estaban
promoviendo viajes a países de Latino América, busqué proyectos que eran llevados a cabo
en Brasil. Me enamoré de un proyecto llamado Millennium en el que tenía que trabajar con
estudiantes entre 14 y 17 años, discutiendo asuntos globales y pensando en soluciones para

algunos de los serios problemas que tenemos en el mundo, tales como la pobreza, ETS,
malaria y otras enfermedades, mejorar la educación, igualdad de géneros y la valoración de
la mujer, salud y protección y respeto hacia nuestro medio ambiente, entre otros.
Apliqué y pronto recibí correos y noticias diciéndome que… ¡fui aceptado! Le dije a mis padres,

quienes me apoyaron y estuvieron muy felices. Y así comenzó el viaje. ✈️✈️✈️

. . .

Llegué a Brasil hace tres días. Mi último vuelo desde Fortaleza, una gran y hermosa ciudad
turística en la costa, hasta Teresina, la ciudad donde el proyecto se lleva a cabo, fue
cancelado, así que me tuve que quedar en un hotel, lo cual terminó siendo mucho mejor que

tomar el vuelo que debía y llegar a Teresina a las 2:30am. Dormí bien, después tomé una

ducha fría y tomé mi último vuelo a Teresina a la mañana siguiente. Todas las personas en
los dos aeropuertos donde hice escala fueron muy amables, no sé si esto se debe al placer
de viajar, que hace a todos más felices y dispuestos a ayudar, pero todos me dieron una
sonrisa, incluso cuando sus respuestas fueron “não” al preguntarles si hablaban inglés o
español. No pude conectarme al Wi-Fi en uno de los aeropuertos y cuando intenté
explicarle eso a un chico, en Inglés, no me entendió, pero compartió su internet conmigo.
Hice lo mejor para darle un bien pronunciado obrigado y fallé miserablemente, pero al
menos se rió y aún más importante, entendió.
Brasil es demasiado caluroso. Y es un calor distinto, nada que haya experimentado antes.
Es húmedo, estás rodeado por esta nube que está en todos lados y luego tu piel se siente
pegajosa y tus manos sudan, haciéndote sentir incómodo cuando das un apretón de manos o besas a las mujeres (en ambas mejillas) al presentarte, lo cual desencadena mi TOC. Ellos
abrazan. Mucho.

. . .

Pensé que el Portugués iba a ser fácil para mí, al venir de la misma familia que el Español
PERO la gente aquí habla tan rápido que a la nube de calor se añaden sonidos rápidos y
nasales, y podía entender como dos de cada diez palabras y a menudo les ponía mi cara de
no-sé- de-que- estás-hablando y en respuesta ellos hablaban más despacio y decían algunas
palabras en inglés para explicarme lo que estaban diciendo.
¡La comida es genial! Mucho arroz, porotos, carne y pollo. Cuando me fueron a recoger al
aeropuerto me preguntaron si había comido algo y me llevaron al centro a comer
“coxinhas”. Son una especie de comida rápida. Unas cosas redondas y fritas rellenas con
queso, jamón, pollo y no puedo recordar el otro relleno. ¡Eran deliciosas! Cené arroz, puré
de papas, una ensalada (que no estaba salada en absoluto) y una cosa rara de pollo y queso
(que estaba demasiada salada). Para el desayuno comí beiju lo que es una especie de polvo
blanco que pones en un sartén y se convierte en un tipo de panqueque. Lo comí con huevos y queso.
Las camas son raras para mí. Sólo tienen una sábana encima del colchón y una manta bajo
la almohada. Nunca lo había visto, pensé que no se cubrían con nada para dormir (lo que
sería bastante justo tomando en cuenta que está demasiado caluroso aquí).
La mayoría de los hombres están sin polera todo el tiempo y en todos lados. Los niños
pequeños, los jóvenes y los viejos caminando sin polera en las calles y dentro de sus casas;
y la mayoría de la gente usa sandalias.
Hay un montón de motocicletas en las calles. Es sorprendente, gente de todas las edades
montando sus motos en las locas calles de Brasil, incluso hay moto-taxis que son más
rápidas pero más peligrosas.
Los mosquitos, gatos, hormigas y moscas están todo el tiempo en todos lados. Las moscas
son diferentes aquí. En Chile sólo tienes que mover tus manos un poquito y se van lejos,
aquí eso no es suficiente, ¡casi tienes que tocarlas o empujarlas! Pero aparecen en ciertos
momentos, ahora, mientras estoy escribiendo esto (y derritiéndome) no puedo ver ninguna
mosca o mosquito. Ayer tuvimos un evento llamado “Global Village” donde tuvimos que
mostrar nuestros países en una exposición pública en un parque llamado “Potycabana”. Eso
fue genial, pero terminé muy cansado debido a que tuve que decir la misma cosa muchas
veces por alrededor de tres horas, alternando entre inglés y español, y repitiendo “Você
quer provar? a cada Brasileño curioso que venía cerca de mi mesa, donde tenía algunas
postales, una botella de vino, algunos suvenires típicos Chileno y la atracción principal, una
mermelada que les di para probar con galletas. En ese parque vimos algunos monos
llamados Soins, ¡eran súper lindos!

Image 2

Después de eso, tuvimos una reunión porque era el tercer aniversario de la organización
aquí en la ciudad. Estaba demasiado caluroso dentro de la casa, así que salí con algunos

chicos ¡y había un murciélago volando muy cerca de nuestras cabezas! Me desesperé un
poquito pero me dijeron que estaba todo estaba bien y que sólo comen fruta. ¡Todos los
brasileños bailan! ¡Habían chicas que bailaron desde que llegamos hasta que nos fuimos!
Todos felices, sudados, jadeando, lavando sus caras y bailando otra vez. Cada vez que
hacían algún movimiento de baile sorprendente, rápido o simplemente BIZARRE me
miraban y decían: ¡El Chileno no sabe que está pasando! Mi cara de esto-es- extraño debió
ser súper obvia en ese momento.
Cuando íbamos camino a casa le dije a mi anfitrión temporal que la fiesta fue muy
divertida… ¡él rió y dijo que eso no era una fiesta! ¡Y que estaba invitado a una fiesta real
hoy! No sé si sobreviviré a una fiesta Brasileña, ¡pero haré mi mejor intento!

Camilo Sánchez
Intercambista de el programa Voluntario Global