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Estar abiertos a recibir

ben-white-131245“Bendecidos aquellos que pueden dar sin recordar y recibir sin olvidar”

Cuando tenemos una experiencia en el extranjero pensamos mucho en el punto de vista de la persona que realiza el voluntariado, como es el shock cultural, como sobrelleva las situaciones en un ambiente totalmente diferente; pero se nos olvida la otra parte de la historia, el receptor.  No todo el jugo de la situación esta en irnos, también recibir a alguien es una experiencia a contar, comencemos esta semana familiar contándoles parte de mi historia…

Mis dos experiencias cercanas con intercambistas fueron ambas en Venezuela, una hace más de 6 años y otra hace un año; aquí va:

Cuando tenía quince años llego una  niña extremadamente rubia a mi colegio, que no hablaba absolutamente nada de español y estaba hecha un manojo de nervios, su nombre es Sarah y actualmente es una de las personas mas extrovertidas y aventureras que conozco, teniendo el privilegio de decir que es una de mis grandes amigas. Saritah viene de Alemania y su primer intercambio fue en el rincón más pintoresco de Venezuela que es mi ciudad Barquisimeto.

Pasamos un año increíble, donde no solo causó impacto en la vida de muchas personas (incluyéndome) si no que en ella creció un amor enorme por mi país y todo lo que lo componía, haciendo que de una u otra manera creciera en nosotros, quienes la rodeábamos, mayor interés en  saber que era aquello que exactamente le gustaba tanto de nuestro país y por que sentía tanto cariño… Eso es una parte de lo que hacen los intercambios en nuestra vida, nos hacen reflexionar sobre quienes somos y valorar en donde estamos, sin importar en que parte del globo terráqueo estés, ver la felicidad y el cariño que hablan de las personas con quienes creciste  y la ciudad donde naciste no tiene precio.

Por otro lado también despertó una curiosidad insaciable en mí y allí comenzó mi travesía en el mundo de las diversas culturas, lenguajes y viajes, oh los viajes, mis tesoros más preciosos. Pues bien, regresemos al tema; Sarah sigue siendo mi amiga hasta la actualidad y el cariño que ella desarrollo por mi país yo lo desarrollé por el de ella, encontrando personas maravillosas en el camino y oportunidades únicas. Ese fue nuestro regalo, sensaciones increíbles, recuerdos inolvidables, experiencias de crecimiento y amistades inquebrantables.

Mi otra experiencia cercana fue con mi amada amiga Ana Paula, de Brazil. Después de un largo camino de adolescencia Pauli y yo no encontramos en una escuela de idiomas, yo enseñaba inglés y ella portugués, naturalmente. Nuestra amistad comenzó cuando enseñándole español le explicaba  la diferencia entre “esta y está”  y luego a conversar sobre la vida sin faltar por supuesto el amor, ambas sufríamos de un diagnóstico de corazón medio roto…¡Un tema que une a cualquiera!

Nuestra amistad creció como la levadura, le enseñé en medida que pude todo sobre mi cultura y ella de igual forma me contaba sobre Brazil; pasábamos nuestros almuerzos juntas y le recomendaba semanalmente comidas y sitios que visitar. Ani Pau es una de las personas a las que tanto cariño les guardo, hablamos cuando nuestros horarios se adecuan pero se que la querencia es la misma.

Estas dos amigas aunque no tengan nada en común, a excepción de esta servidora, han causado un impacto diferente en muchas personas, les crearon consciencia de nuevas culturas, crearon inspiración incluso motivación de dar el siguiente paso que necesitaban para arriesgarse a tomar una aventura, crearon una nueva pasión, una nueva dirección, sin querer… El recibir también es una experiencia, si decides tomar un voluntariado recuerda también el legado que de alguna manera dejarás.

La historia nunca termina cuando regresas, es cuando apenas comienza; mi historia recibiendo no termina aún, varios chilenos han dejado un gran impacto en mi vida también, supongo que estoy destinada a llenar mi celular de códigos extranjeros y anécdotas a retratar…

 

¿Por que viajar nos hace crecer?

por que es importate viajar

“To Wander, To See the World…”

Viajar es un milagro eterno y una experiencia que casi de manera obligatoria nos hará crecer. Como extranjera en estas tierras puedo dar fé de las maravillas encontradas al llegar a un nuevo lugar y como consigues un nuevo hogar en una nueva dirección postal.

Nuestro programa Voluntario Global está diseñado para sacarle el jugo a nuestro potencial a través de los intercambios al extranjero. El mundo más ahora que nunca, necesita aportes positivos. Todos absolutamente, todos, tenemos habilidades; unas más diferentes a otras pues siempre se basa en nuestros gustos y a veces a pesar de que somos buenos en algo, nos preguntamos “pero ¿como yo puedo hacerle un aporte al mundo? Si no soy un gran pensador ni filosofo, si no soy científico o empresario” pues ¡nada de eso hace falta!

Una vez Gandhi dijo y parafraseo; puede que hagas algo insignificante pero es importante que lo hagas. Siempre me baso en esta frase porque es la realidad, con cada pequeña acción es cuando logramos grandes cambios. Espero que estas palabras, este aporte, te de resultados a ti. Y te digo, con querer hacer el cambio es suficiente, salir de la zona comoda o zona peligro como le llamo, es lo que nos hace crecer. Atrevernos a tomar nuevos desafíos son las acciones que nos ayudan a escalar a nivel personal; y pues que mejor manera de salir de tu confort zone que viajando!

El despejar tu mente, conocer nuevas personas, conocer nuevas culturas y esa sensación de aventura son incomparables y automáticamente hacen que cambiemos de pensamientos, si cambia tu pensar cambia tu manera de actuar. Viajar nos hace crecer por todo lo que te he explicado anteriormente y porque tomas responsabilidad de tu acciones, en un voluntariado cada acción que tomas es para otras personas, suena bonito ¿no? Tomar decisiones y acciones para el bien de otros.

Date la oportunidad de crecer, permitete vivir nuevas experiencias rodeado de cosas que te gusten, trabajando por causas que te importan y demostrandote que eres capaz de lograr cosas marvillosas, que no tenemos que ser multimillonarios o genios eruditos para lograr un cambio en otras personas. Dale la oportunidad a tu juventud de vivir, date la oportunidad de dar y de recibir cosas maravillosas.

Crece a través de aventuras, aprende un nuevo idioma, encariñate con personas de otro lugar, se parte del cambio en un rincón del mundo y descubre la gastronomía, tal vez consigas una nueva comida favorita. Encárgate de soñarlo porque AIESEC lo puede hacer realidad por ti.

 

7 Razones para irte de voluntariado

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¿Que nos gusta de viajar? ¿Que nos gusta en ayudar al otro?

Este post va dedicado a buscarle siempre lo positivo a cualquier situación y que mejor positivismo que generar un cambio mediante “Voluntario Global”. La idea de explorar sitios diferentes y conocer nuevas culturas, la gratificación de generar un impacto en la vida de alguien… Para mi es una invitación a la que asistiría sin duda alguna.

1) “Atrévete a ser parte de un cambio real en el mundo” Siempre nos quejamos sobre los problemas ¡Pero no hacemos nada al respecto! Diferénciate trabajando en pro al cambio positivo de una comunidad.

2) “El conocimiento es poder” Conocer a fondo sobre los temas y situaciones actuales en distintos países, especialmente Latinoamérica.

3) “Atrévete a salir de tu zona de confort” Tener  la posibilidad de vivir una experiencia totalmente diferente en estas vacaciones.

4) “De la experiencia nacen las fortalezas” Sumar este tipo de experiencias a tu currículum laboral no suena tan mal ¿cierto?

5) “Ayundado a otros nos ayudamos a nosotros mismos” Se parte de la solución a una problemática y aprende las lecciones de esa hermosa vivencia.

6) “Crea liderazgo e independencia” Hay alguna mejor manera de desafiarte a ti mismo que tomando iniciativa en un ambiente diferente con personas que quieren aportar lo mismo que tú. (No lo creo)

7) “Crear anécdotas y generar gratos recuerdos” Un voluntariado es una experiencia única en donde puedes combinar el turismo consciente generando real impacto social a tu alrededor y llevándote maravillosos recuerdos a tu hogar.

¡Un bonus! Puedes tomar tu voluntariado con algún amigo; nada dice “amistad eterna” como un viaje. Atrévanse a unirse a la aventura, atrévanse a generar impacto, atrévanse a diferenciarse y quien sabe si el día de mañana puedan crear cambios en su comunidad.

¡Anímate a ser parte de la cambio!

 

Leonardo Santos, #VoluntarioGlobal en Valparaíso

¿Qué pensar cuando uno se va de su país y llega a la casa de desconocidos para pasar dos meses, mientras participa en su voluntariado?

Pues bien, en un primer momento me pareció una idea rara, y sobretodo a mi familia en Brasil. Mi mamá se preocupó si iban a recibirme bien, si iba a comer bien, y todas esas preocupaciones de madres. Pero no podríamos imaginar lo bien que me lo pasaría con ellos, los cuales digo hoy que son mi familia chilena.

Mi voluntariado era en Valparaíso, pero vivía en Quilpué, en la casa de Don Moisés y Mauro, junto con otros dos intercambistas, un mexicano y otro brasileño. Y siempre estaban en la casa otras dos voluntarias brasileñas y dos salvadoreñas, nuestras amigas con quienes estábamos realizando el mismo proyecto.

Leonardo Santos con su Familia Global

Vivíamos como si fuera una familia de verdad, nuestros anfitriones se preocupaban por nosotros, más allá de ofrecernos alojamiento y alimentación, se preocupaban de nuestro ocio, de nuestra formación profesional y de enseñarnos todo lo que Chile tenia para ofrecernos: su gente, su comida y su cultura. En todo ese tiempo y gracias a todo que viví con ellos, supe que lo mejor de Chile son las personas, tan amables y afectuosas, al igual que nosotros los brasileños.

Aun mantengo contacto con ellos, los cuales un día fueron mis anfitriones, pero que pasaron a ser parte de mi familia, mi familia más allá de la Cordillera. Cuando vuelva a Chile, o cuando ellos vengan a Brasil, seguro volveremos a vernos.

Leonardo Santos con su Familia Global

En resumen, fue una bella y gran experiencia, que me hizo crecer como persona y como ciudadano latinoamericano.

Leonardo Santos es originario de Brasil
y estuvo realizando su intercambio a través del programa
Voluntario Global de AIESEC.