Brasil con Aron

Como algunos fieles lectores saben, hemos hecho el seguimiento de nuestra consentida Valen en su Bitacora de Viaje  y es que no sólo ella está dejando el nombre de Chile en alto, también tenemos al otro lado de Colombia en la cálida y fiestera Brasil a Aron Antimao o “el rulitos” haciendo su volutariado en Teresina de Piauí.

Aron es de Temuco y una de sus pasiones más grandes es la de ser un apoyo para los jóvenes emprendedores así que según su criterio, eligió el proyecto ideal para ayudar a desarrollar esas habilidades  que quiere poner en práctica… Pero vamos por parte, Aron esta al norte de Brasil y lo primero que me comentó fue lo cálido del clima y su gentilicio aunque más maravilloso aún, la bienvenida de su familia host . 

Su proyecto es el de Gira Mundo y trabaja directamente con una ONG, en donde los principales beneficiados son los niños y jóvenes en los sectores más vulnerables de la ciudad. El objetivo principal es el de crear actividades dinámicas donde se educa a los jovenes sobre la igualdad de oportunidades e igualdad de genero y a la par se realizan capacitaciones de herramientas en informática; la mejor parte de todo esto es que en la misma ONG hacen recolección y restauración de libros y computadores para proporcionarlo a los estudiantes.

Me causó mucho interés el por qué Aron fue tan específico con ese sitio y este proyecto, a lo que me respondió : “La riqueza cultural presente en la ciudad es única, Teresina es muy diferente a otras partes de Brasil, incluyendo la comida y la música” Supongo que en algún momento tendré que vivirlo por mi misma…

Siempre que llegamos a un nuevo lugar aunque sea increíble, es difícil el proceso de adaptación, familiarizarse con el sitio, las personas y ¡el idioma como este caso! Pero considero que con el apoyo adecuado y el ánimo que nos llevemos en la maleta es como podemos sobrellevar cualquier situación. Aron no fue la excepción y vivió esa sensación de choque pero ha sido opacado por la receptividad, preocupación y fraternidad de los lugareños y las personas que lo recibieron tan amorosamente.

Para mi no existen las casualidades y que Aron junto con todos los embajadores de Chile en el mundo, estén viviendo estas maravillosas experiencias en medio de las festividades (si, amo la navidad) no es una casualidad tampoco, lo que un voluntariado se lleva consigo cuando regresa a su país no son simples fotos de perfil lindas ni obsequios o una suma de sellos a su pasaporte, son vivencias profundas, son amigos que duran para siempre, son momentos de apoyo cuando más lo necesitaban; es la sensación de haber compartido tantos dias felices con personas que sin querer, serán importantes en su vida.

 

Viviendo la experiencia – Bitácora de Valen

Bienvenidos nuevamente a la bitacora de nuestra querida Valen.

Debo decir que es muy cierto  cuando dicen que podemos vivir a través de experiencias ajenas, escuchando historias como la de Valentina y muchos otros voluntarios es imposible que no me emocione e incluso me cuestione de manera positiva sobre tantas situaciones en las que a menudo nos vemos envueltos. Claramente la época festiva ha llegado y vivirla en otro país, rodeado de una cultura tan distinta a la tuya es una experiencia enriquecedora.

Cuando le escribí a Valen lo primero que me comentó fue lo diferente que era todo, lo raro; pero siempre en el mejor de los sentidos. Tal vez muchos no lo sepan pero en Latinoamérica tenemos una riqueza cultural muy amplia y las diferentes costumbres, por supuesto, no tardan en hacerse notar cuando salimos de la puerta de embarque a sumergirnos en una aventura.

Navidad es una de las festividades que más se ha globalizado, cada país tiene su manera de celebrarlo, incluso unos con un tanto más de entusiasmo que otros. En Colombia se pasa delicioso, personalmente la variedad de platos es lo que mas me entusiasma cuando visito un país y a Valen esto tampoco se le ha pasado por alto, lo primero que me comentó fue que probó y amó al instante el tamal y los batidos de frutas típicas, el tamal es uno de los platos navideños tradicionales en Colombia. Pero por supuesto, la vida compartida siempre es más ¿no es cierto? Mientras faltaban uno dias para dar inicio a su proyecto We Speak, Valentina no dudo dos veces en comenzar a explorar otros proyectos que habían comenzado e incluso apoyando en las actividades, enseñandole un poco de Inglés a los niños y trabajando principalemente con herramientas y actividades que desarollen la creatividad.

La gran mayoría de los voluntarios aman la diversidad que los rodea, Vale ha conocido no sólo la cultura Colombiana ¡tambien Mexicana e Italiana! Como buenos AIESECos, las ganas de hacer nuevos amigos no se hace esperar y que rica la sensación de que estés haciendo algo que te gusta y te consigues a personas que comparten tu visión, que van a vivir las mismas experiencias que tú, alli está la magia del intercambio, insisto, compartiendo la vida siempre es más…

Valen va a comenzar con su proyecto de enseñanza en Inglés a niños y pienso en la coinicidencia tan grata de recibir, dando algo a cambio. No se si sea porque se viene la Navidad pero que maravilloso tener la oportunidad de aportar justo cuando vivimos una època donde lo más importante es agradecer pero sobre todo compatir. Compartir con nuevas personas, compartir esa experiencia tan especial como es el voluntariado, compartir tus conocimientos y ver como se te regresa con creces aunque no lo esperes, se que Valen vivirá momentos maravilloso en los cuales muchos podrán ser testigos de ello.

Lo más delicioso de las festividades es el ambiente de gratitud y las ganas de compartir que las personas sienten, nuestros compañeros que están ahora mismo viviendo esta experiencia rodeados de una nueva cultura  no lo ponen en duda, le pregunté a Valen por 3 cosas que más ha disfrutado en su viaje y la respuesta fue lo más adorable del mundo; la amabilidad de los colombianos y su familia host, el apoyo de su familia y su comité en Chile y por supuesto… Los jugos colombianos, quien la puede culpar.